El agua es un recurso natural, de vital importancia para la vida en la Tierra. De hecho se puede confirmar que una persona puede estar casi un mes sin consumir alimentos pero menos de una semana sin consumir agua. Esto deja en claro la relevancia de este recurso para la vida.

Sin embargo, a pesar del conocimiento del valor que tiene pareciera no ser cuidada: es la más perjudicada por la contaminación ambiental, provocando no solo un grave problema para la vida en la tierra, sino que también para todas las actividades que se desarrollan en ella: sectores agropecuario, industrial, recreativos y la pesca. Por lo tanto se deja en manifiesto la importancia que se le debe dar al cuidado de este recurso.

El caso del Riachuelo en Buenos Aires

El Riachuelo merece una mención aparte cuando se habla de contaminación. Esto es porque allí, se induce silenciosamente el doble de fallecimientos en niños de los partidos de la cuenca en la Provincia de Buenos Aires, y en los barrios de La Boca. Barracas y Villa Lugano de Capital Federal, respecto del promedio de toda la Ciudad de Buenos Aires. Algo se está haciendo mal y nadie toma cartas en el asunto.

Para disminuir el nivel de contaminación del Riachuelo, pareciera que en primer término, hay que hacerlo por medio de su propio entorno: esto es expandiendo la red cloacal pues el 55% de la población de la Cuenca carece de cloacas, extendiendo la red de agua potable, pues el 35% de la población de la Cuenca carece de ella, introduciendo el servicio de recolección de residuos domiciliarios en los asentamientos, eliminando los basurales (más de 100), y obligando a las industrias a una producción limpia o a construir plantas para el tratamiento de sus residuos. Solo el 3 % de las industrias tienen el proceso de depuración satisfactorio. Luego si tras un buen programa de concientización social hay que poner en funcionamiento un sistema de limpiar las aguas.

El problema no sólo reside en el propio Riachuelo. Éste desemboca en el Río de La Plata, muy cerca de donde Aguas Argentinas tiene importantes tomas de agua para potabilizar, por ejemplo, en Bernal, a 2,4 km. y en Palermo a 1,1 km. de la costa. Entonces esta la pregunta reincidente ¿Puede un río ser cloaca y bebedero a la vez? La respuesta claramente es negativa. Entonces hay que ponerse rápidamente a trabajar en esta situación para evitar futuros problemas que excedan a los que tenemos hoy, desde el punto de vista ambiental.

El Riachuelo es uno de los ríos más contaminados de la Argentina (google.com)

El Riachuelo tiene hoy día una alta concentración de mercurio, zinc, plomo y cromo superiores en 50 veces a los niveles máximos permitidos. La concentración de E.Coli es similar al de una cloaca. Estos datos que ya son  alarmantes,  pueden ser aún más peligrosos si no hay medidas rápidas que frenen la contaminación.

¿Quiénes son los responsables de este problema?

Hay  65 empresas responsables del 80 % de la descarga de efluentes industriales al “río” que cita el P.G.A. y que les otorgaba un plazo de 4 años para disminuir y controlar la contaminación industrial, con un crédito especial. Plazo que se venció, y nadie se hace cargo. Esto tiene como producto un progresivo incremento de mortalidad de personas. Lindante a La Boca, y cruzando el Riachuelo, en Dock Sud, se encuentra el muy peligroso polo petroquímico, iniciado en 1920, donde 50 empresas se agolpan en 260 hectáreas. Refinerías de petróleo, plantas de recepción y almacenaje de petróleo y sus derivados, plantas de recepción y almacenaje de productos químicos, planta de coque, central termoeléctrica, industrias de procesos, empresas de transporte, amarres, areneras, estaciones de servicio, un puerto con movimiento anual de 2700 buques y puentes de acceso con un movimiento automotor promedio de 5500 vehículos diarios.

Esta impresionante combinación hace de este rincón una de las áreas estratégicas más vulnerables de nuestro país desde el punto de vista de seguridad nacional, y con los mayores índices de contaminación del aire. Por esto cada tanto las nubes tóxicas provocadas por accidentes químicos obligan a desalojar a alumnos de las escuelas del lugar y muchos vecinos, en particular niños, están sufriendo serias enfermedades, registrándose nacimientos con malformaciones congénitas.

La responsabilidad no se terminan allí: se requiere urgentemente que autoridades públicas en sus distintas jurisdicciones de competencia (nacional, provincial y municipal), efectúen controles efectivos que impidan la depredación abusiva del medioambiente y comiencen  a trabajar rápidamente con este conflicto.

Gráfico de las industrias contaminantes (ask.com)

La limpieza del Riachuelo es una mancha negra en el historial ecológico de los últimos gobiernos. Tal es así que en 1998 el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) entregó 250 millones de dólares para esta actividad pero estos fondos se esfumaron y sólo una tercera parte de aquel dinero se usó para el fin con el que había sido dado.

Ahora, y tras un inédito fallo de la Corte Suprema en 2008 obliga al Estado a sanear el río. Por eso se entregó un nuevo préstamo de 840 millones  de dólares del Banco Mundial, el cuál deberá invertirse en la titánica tarea que será llevada a cabo en los proximos meses.

 

Lamentablemente, decir que la contaminación del Riachuelo alcanza niveles críticos hoy no parece noticia. Y en cómo esta contaminación trae consecuencias directas sobre la salud y la calidad de vida de los habitantes de la zona parecería que tampoco. Ya no parece ser novedosa esta crítica situación porque los años de imprudencia, abandono y desidia han convertido al río y a su zona de influencia en un ícono nacional de la contaminación e injusticia ambiental y nadie parecería con la capacidad de resolverlo. Cada año la situación es más grave.

 

Buscando soluciones: Algunas normas legales  en la Ciudad de Buenos aires

 

En el año 1983, en la Ciudad de Buenos Aires, fue sancionada la Ordenanza Nº 39.025 que constituyó el Código de Prevención de la Contaminación Ambiental y, en su capítulo IV trató el tema relativo a los efluentes líquidos. Esta ordenanza tomó como antecedente el Decreto Nacional 2125/78 el cual planteaba una cuota de resarcimiento por los vertidos que enviaran las industrias a los cursos receptores y que no pudo ser aplicado por dificultades de carácter económico.

En el año 1993, la Ordenanza Nº 46.956 de la Ciudad de Buenos Aires, reformó la mencionada anteriormente y remitió “siempre que el Departamento Ejecutivo no establezca otros límites más exigentes” a la aplicación de las normas técnicas y los límites permisibles establecidos por el Decreto Nacional 776/92 en lo que fuere pertinente. Este último decreto es el que confirió las facultades de control a la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable de la Nación, luego que Obras Sanitarias fuera privatizada. Estableció que los límites contaminantes a cuerpo receptor y los límites de emisión de efluentes crudos serían elaborados por el organismo municipal competente. Esto último nos indica que el tratamiento de esta problemática sigue descentralizado ya que cada jurisdicción puede disponer de parámetros diferentes, en caso de haber acuerdo entre las mismas, en cuanto a límites de emisión de efluentes crudos.

La sección IV de la Ordenanza Nº 39.025, titulada de los Efluentes Líquidos, incluye además las siguientes consideraciones:

  • Tratamiento individual de efluentes: exigencia de dicho tratamiento a las industrias cuyos efluentes no cumplan con los límites de emisión de contaminantes a cuerpo receptor, a conductor cloacal o a Planta de tratamiento zonal.
  • Calidad de los efluentes tratados: Determina las características técnicas que debe reunir los efluentes tratados, entre las cuales considera que la calidad debe de ser libre de contaminantes específicos según la tabla de límites de emisión de contaminantes a cuerpo receptor.
  • Tratamiento de los efluentes en plantas zonales: señala que las plantas de tratamiento podrán ser de las siguientes características: a) Plantas comunes para el tratamiento exclusivo de líquidos industriales cuyo efluente podrá ser volcado a cuerpo receptor o a conducto cloacal, b) planta de tratamiento conjunto de líquidos industriales y aguas negras domiciliarias.
  • Calidad de los efluentes industriales: establece la calidad que deben reunir los efluentes que las industrias envíen a plantas de tratamiento exclusivo de líquidos industriales (fijadas de común acuerdo entre el generador del efluente y el operador) y los efluentes que las industrias envíen a plantas de tratamiento conjunto de líquidos industriales y aguas negras (deberán acondicionarse para ser compatibles). Considera las condiciones que debe cumplir un efluente industrial para ser volcado a cloaca y entre dichas condiciones incluye la exigencia de “no superar los límites de emisión para efluentes crudos”.
  • Determinó que la Comisión Asesora Permanente creada por la Ordenanza estableciera los límites de emisión de contaminantes a cuerpo receptor y los límites de emisión para efluentes crudos.
  • Consideró la aplicación del Decreto Nacional 2125/78 y la normativa concordante que dictara Obras Sanitarias de la Nación.

 

¿Qué actores deben interceder?

 

Hay tres estamentos que deben interceder para solucionar este problema: el social, el político y todas aquellas organizaciones que con el afán de ayudar comience a trabajar y concientizar sobre la situación.

En el año 2004 un grupo de vecinos interpuso una demanda contra el Estado Nacional, la Provincia de Buenos Aires, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y 44 empresas por daños y perjuicios sufridos a raíz de la contaminación del Riachuelo. Este es un primer paso a considerar: denunciar y pedir urgentemente que se tomen cartas en el asunto. No hay que quedarse como un espectador de la catástrofe.

El 20 de junio de 2006, la Corte Suprema de Justicia de la Nación se declaró competente en la causa e intimó a los demandados a que presenten un plan de saneamiento de la cuenca. Finalmente en julio de 2008, tal y como fue mencionado anteriormente, la Corte Suprema de Justicia dicta una sentencia histórica, en la cual ordenó a los tres Estados demandados a sanear el Riachuelo. En este fallo la Corte encomendó a Greenpeace, junto al Defensor del Pueblo y otras 4 ONG´s, la conformación de un Cuerpo Colegiado para el control ciudadano del Plan de Saneamiento Ambiental. Greenpeace demanda la adopción de un Plan cuyos ejes principales sean la Producción Limpia y la Recomposición ambiental para toda la Cuenca a través de metas progresivas de reducción de la contaminación hacia vertido cero.

El Congreso Nacional creó la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) para unificar la gestión, pero el Defensor del Pueblo, manifestó poco tiempo después que no se ha realizado la gestión encomendada. Procesar los residuos tiene un costo que deben asumir los operadores y en cierta medida la autoridad. Es difícil explicar la convivencia que por décadas han mantenido las autoridades municipales y provinciales con los actores económicos de esa parte del conurbano, sin preguntarse cómo se suscitó la benevolencia prolongando una situación que empeora a diario y daña la salud de la población, pero claro esta mejora ingresos de las industrias.

La cuenca Matanza Riachuelo por la contaminación recibida a través de los años ha perdido el oxígeno que originalmente tuvo. Actualmente no tolera ni procesa un gramo más de contaminantes, según las conclusiones del modelo matemático elaborado a requerimiento del Banco Mundial y que puede consultarse en la página web de ese organismo internacional.

Pareciera lógico decir que sanear el Riachuelo es una actividad que llevará años y que la mejor forma es con un trabajo colectivo de estos actores mencionados. Lo importante es comenzar a trabajar rápido y antes que se deban lamentar nuevas tragedias.

 

Algunos números para tener en cuenta

 

La zona afectada viven 5 millones de habitantes, de los cuales el 35% de la población no tiene agua potable y el 55% no posee cloacas. La Cuenca atraviesa 14 municipios e incluye a la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente, se estiman más de 20.000 industrias y de servicios establecidas en el territorio de la Cuenca. Cada uno de estos números son alarmantes y se prevé un incremento conforme avance el tiempo sin medidas efectivas.

 

Una situación que alarma

El Riachuelo se encuentra hoy en día altamente contaminado, al punto que su caudal está constituido más por basura y desperdicios tóxicos y no tóxicos que por agua, lo cual ya da fiel muestra del estado del mismo. Como ya fue dicho antes desde un punto de vista industrial y económicamente hablando, fábricas y empresarios se beneficiaron durante años cargándole al Riachuelo sus desechos, como una forma de obtener grandes ganancias sin importar la contaminación ni la salud de los vecinos. Hoy la situación supera lo alarmante para ya ser crítica.

Puede verse, como ya fue explicitado,  que la sola sanción de una ley o la creación de organismos específicos no son acciones suficientes para cambiar conductas humanas, pero pueden ser herramientasaptas para el cambio si están acompañadas por toda la sociedad. Se debe concientizar como primer paso para si luego poder atacar el foco de la cuestión. Es indudable que la limpieza Riachuelo demanda una gran inversión difícil de llevar a cabo, más considerando la alta gamas de empresas contaminantes que siguen contaminando el Río.

Afiche político de 2007 (google.com)

Lograr su saneamiento equivaldría no arrojar líquidos cloacales directamente al río, a la vez que hacer obligatoria la existencia de plantas depuradoras, no arrojar desechos industriales al río, construir plantas tratadoras de efluentes orgánicos antes de ser volcados al Riachuelo y no usar sus orillas como basurales. Lamentablemente todo esto existe.  Se deben implementar técnicas que aseguren la no contaminación y sancionar a quienes contaminen, pero sancionar efectivamente, sin que luego un Juzgado perdone las causas o exima las multas, como se ha visto en el Partido de Lomas de Zamora.
Esta es la única forma de solucionar el conflicto. Solo falta ponerse a trabajar.

 

Corporales María